Testimonio ante el Congreso, nuestro enfoque de la seguridad, la privacidad y el bienestar
26 de octubre de 2021
Hoy, nuestra vicepresidenta de Políticas Públicas Globales, Jennifer Stout, se unió a otras plataformas tecnológicas para testificar ante el Subcomité de Protección al Consumidor, Seguridad de los Productos y Seguridad de los Datos del Comité de Comercio del Senado sobre el enfoque de Snap para proteger a los jóvenes en nuestra plataforma.
Agradecimos la oportunidad de explicar al Subcomité cómo construimos intencionadamente Snapchat de forma diferente a las plataformas de redes sociales tradicionales, cómo trabajamos para incorporar la seguridad y la privacidad directamente en el diseño de nuestra plataforma y nuestros productos, y dónde debemos seguir mejorando para proteger mejor el bienestar de nuestra comunidad. Siempre hemos creído que tenemos la responsabilidad moral de anteponer sus intereses, y creemos que todas las empresas tecnológicas deben asumir la responsabilidad y proteger activamente a las comunidades a las que sirven.
Acogemos con satisfacción los esfuerzos continuos del Subcomité para investigar estas cuestiones críticas, y pueden leer la declaración de apertura completa de Jennifer a continuación. Un PDF del testimonio completo está disponible aquí.
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Testimonio de Jennifer Stout, vicepresidenta de Políticas Públicas Globales de Snap Inc.
Introducción
Presidente Blumenthal, miembro de mayor rango Blackburn y miembros del Subcomité, gracias por la oportunidad de comparecer hoy ante ustedes. Mi nombre es Jennifer Stout y soy la vicepresidenta de Políticas Públicas Globales en Snap Inc., la empresa matriz de Snapchat. Es un honor y un privilegio volver al Senado 23 años después de haber empezado mi carrera en el servicio público como empleada del Senado, esta vez en una capacidad muy diferente: para hablar sobre el enfoque de Snap en cuanto a la privacidad y la seguridad, especialmente en lo que se refiere a los miembros más jóvenes de nuestra comunidad. Llevo casi cinco años en este puesto, después de haber pasado casi dos décadas en el servicio público, más de la mitad de las cuales las pasé en el Congreso. Siento un enorme respeto por esta institución y por el trabajo que ustedes y su personal están realizando para garantizar que las plataformas tecnológicas aseguren que nuestros jóvenes tengan experiencias en línea seguras y saludables.
Para entender el enfoque de Snap para proteger a los jóvenes en nuestra plataforma, es útil empezar por el principio. Los fundadores de Snapchat formaron parte de la primera generación que creció con las redes sociales. Como muchos de sus compañeros, vieron que, si bien las redes sociales eran capaces de tener un impacto positivo, también tenían ciertas características que afectaban negativamente a sus amistades. Estas plataformas animaban a la gente a difundir públicamente sus pensamientos y sentimientos, de forma permanente. Nuestros fundadores vieron cómo la gente se medía constantemente con los demás a través de los “me gusta” y los comentarios, intentando presentar una versión de sí mismos a través de imágenes perfectamente cuidadas, y guionizando cuidadosamente sus contenidos debido a la presión social. Las redes sociales también evolucionaron para presentar un feed interminable de contenido no verificado, exponiendo a la gente a una avalancha de contenido viral, engañoso y dañino.
Snapchat se creó como un antídoto a las redes sociales. De hecho, nos describimos como una empresa de cámaras. La arquitectura de Snapchat fue diseñada intencionadamente para permitir a las personas expresar una gama completa de experiencias y emociones con sus amigos de verdad, no solo los momentos bonitos y perfectos. En los años de formación de nuestra empresa, hubo tres formas principales en las que nuestro equipo fue pionero en nuevas invenciones para priorizar la privacidad y la seguridad en línea.
En primer lugar, decidimos que Snapchat se abriera a una cámara en lugar de a un feed de contenidos. Esto creó un lienzo en blanco para que los amigos se comunicaran visualmente entre sí de una forma más inmersiva y creativa que el envío de mensajes de texto.
En segundo lugar, adoptamos sólidos principios de privacidad, minimización de datos y la idea de lo efímero, haciendo que las imágenes se eliminen por defecto. Esto permitió a la gente expresarse genuinamente de la misma manera que lo harían si estuvieran pasando el rato en un parque con sus amigos. Puede que las redes sociales hayan normalizado el tener un registro permanente de las conversaciones en línea, pero en la vida real, los amigos no sacan su grabadora para documentar cada conversación para el consumo público o la retención permanente.
En tercer lugar, nos centramos en conectar a personas que ya eran amigas en la vida real, exigiendo que, por defecto, ambos Snapchatters aceptaran ser amigos para poder comunicarse. Porque en la vida real, las amistades son mutuas. No se trata de que una persona siga a la otra, ni de que extraños al azar entren en nuestras vidas sin permiso ni invitación.
Una evolución responsable
Desde aquellos primeros días, hemos trabajado para seguir evolucionando de forma responsable. Comprendiendo los posibles efectos negativos de las redes sociales, tomamos decisiones proactivas para garantizar que todos nuestros futuros productos reflejaran esos valores iniciales.
No necesitamos reinventar la rueda para hacerlo. Nuestro equipo fue capaz de aprender de la historia al enfrentarse a los retos que plantean las nuevas tecnologías. A medida que Snapchat evolucionaba, nos vimos influenciados por los marcos normativos existentes que rigen la radiodifusión y las telecomunicaciones a la hora de desarrollar las partes de nuestra aplicación en las que los usuarios podían compartir contenidos con potencial para llegar a un gran público. Por ejemplo, cuando hablas con tus amigos por teléfono, tienes una gran expectativa de privacidad, mientras que si eres un emisor público con el potencial de influir en las mentes y opiniones de muchos, estás sujeto/a a diferentes normas y requisitos reglamentarios.
Esa dicotomía nos ayudó a desarrollar reglas para las partes más públicas de Snapchat que se inspiran en las regulaciones de la radiodifusión. Estas reglas protegen a nuestra audiencia y nos diferencian de otras plataformas. Por ejemplo, Descubre, nuestra plataforma de contenido cerrado donde los Snapchatters obtienen sus noticias y entretenimiento, presenta exclusivamente contenido de editores de medios profesionales que se asocian con nosotros, o de artistas, creadores y atletas con los que elegimos trabajar. Todos estos proveedores de contenido deben cumplir con nuestras Pautas para la comunidad, que se aplican a todo el contenido de nuestra plataforma. Pero los socios editores de Descubre también deben cumplir con nuestras Pautas para editores, que incluyen la exigencia de que el contenido sea verificado o preciso y con restricción de edad cuando sea apropiado. Y para los creadores individuales que aparecen en Descubre, nuestros equipos de moderación humana revisan sus Historias antes de permitir que se promocionen en la plataforma. Si bien utilizamos algoritmos para presentar contenido basado en intereses individuales, se aplican a un grupo limitado y examinado de contenido, lo cual es un enfoque diferente al de otras plataformas.
En Spotlight, donde los creadores pueden enviar videos creativos y entretenidos para compartir con la comunidad más amplia de Snapchat, todo el contenido es revisado primero automáticamente por inteligencia artificial antes de obtener cualquier distribución, y luego es revisado y moderado por humanos antes de que pueda ser visto por más de 25 personas. Esto se hace para asegurar que reducimos el riesgo de difundir desinformación, discurso de odio u otro contenido potencialmente dañino.
No siempre lo hacemos bien a la primera, por lo que rediseñamos partes de Snapchat cuando no están a la altura de nuestros valores. Eso es lo que ocurrió en 2017 cuando descubrimos que uno de nuestros productos, las Historias, hacía que los Snapchatters sintieran que tenían que competir con famosos e influencers por la atención, porque el contenido de los famosos y el de los amigos se combinaban en la misma interfaz de usuario. Como resultado de esa observación, decidimos separar el contenido “social” creado por los amigos del contenido “media'' creado por los famosos para ayudar a reducir la comparación social en nuestra plataforma. Este rediseño afectó negativamente a nuestro crecimiento de usuarios a corto plazo, pero fue lo correcto para nuestra comunidad.
Proteger a los jóvenes en Snapchat
Nuestra misión —dar a la gente el poder de expresarse, vivir el momento, aprender sobre el mundo y divertirse juntos— ha dado forma a la arquitectura fundamental de Snapchat. Adherirnos a esta misión nos ha permitido crear una plataforma que refleja la naturaleza humana y fomenta amistades reales. Sigue influyendo en nuestros procesos y principios de diseño, nuestras políticas y prácticas, y los recursos y herramientas que proporcionamos a nuestra comunidad. Y sustenta nuestros esfuerzos constantes por mejorar la forma en que abordamos los riesgos y desafíos inherentes a servir a una gran comunidad en línea.
Una parte muy importante de estar a la altura de nuestra misión ha sido construir y mantener la confianza con nuestra comunidad y nuestros socios, así como con los padres, los legisladores y los expertos en seguridad. Esas relaciones se han construido a través de las decisiones deliberadas y coherentes que hemos tomado para situar la privacidad y la seguridad en el centro de nuestro proceso de diseño de productos.
Por ejemplo, hemos adoptado principios de diseño responsable que tienen en cuenta la privacidad y la seguridad de los nuevos productos y funciones desde el principio del proceso de desarrollo. Y hemos hecho que esos principios cobren vida a través de procesos rigurosos. Cada nueva función de Snapchat pasa por una revisión definida de privacidad y seguridad, llevada a cabo por equipos de todo Snap —incluidos diseñadores, científicos de datos, ingenieros, gestores de productos, asesores de productos, responsables de políticas e ingenieros de privacidad— mucho antes de que vea la luz.
Aunque más del 80 % de nuestra comunidad en Estados Unidos tiene 18 años o más, hemos dedicado una enorme cantidad de tiempo y recursos a proteger a los adolescentes. Hemos tomado decisiones meditadas e intencionadas para aplicar políticas de privacidad y seguridad y principios de diseño adicionales para ayudar a mantener a los adolescentes seguros. Esto incluye:
Tener en cuenta las sensibilidades y consideraciones únicas de los menores cuando diseñamos productos.Por eso, intencionadamente, hacemos más difícil que los extraños encuentren a menores prohibiendo los perfiles públicos para menores de 18 años y estamos implementando una función para limitar la visibilidad de los menores en Añadido fácil (sugerencias de amistad). Y por eso llevamos mucho tiempo utilizando herramientas de restricción de edad para evitar que los menores vean contenidos y anuncios regulados por edad.
Empoderar a los Snapchatters proporcionando controles coherentes y fáciles de usarcomo desactivar la opción de compartir la ubicación por defecto y ofrecer un sistema de denuncia simplificado en la aplicación para que los usuarios informen de contenidos o comportamientos preocupantes a nuestros equipos de Confianza y Seguridad. Una vez denunciado, la mayoría del contenido se tramita en menos de 2 horas para minimizar el potencial de daño.
Trabajar en el desarrollo de herramientas que den a los padres más supervisión sin sacrificar la privacidad — incluyendo planes para dar a los padres la posibilidad de ver los amigos de sus hijos adolescentes, gestionar su configuración de privacidad y ubicación, y ver con quién están hablando.
Invertir en programas e iniciativas educativas que apoyen la seguridad y la salud mental de nuestra comunidad— como Friend Check Up y Aquí para ti. Friend Check Up pide a los Snapchatters que revisen con quién son amigos y se aseguren de que la lista está formada por personas que conocen y con las que todavía quieren estar conectados. Aquí para ti proporciona apoyo a los usuarios que puedan estar experimentando crisis de salud mental o emocionales, proporcionando herramientas y recursos de expertos.
Prevenir el uso por parte de menores.No hacemos ningún esfuerzo —y no tenemos planes— para dirigirnos a los niños, y las personas menores de 13 años no tienen permitido crear cuentas de Snapchat. Al registrarse para una cuenta, las personas deben proporcionar su fecha de nacimiento, y el proceso de registro falla si un usuario introduce una edad menor de 13 años. También hemos implementado una nueva salvaguarda que impide que los usuarios de Snapchat de entre 13 y 17 años con cuentas existentes actualicen su fecha de nacimiento a una edad de 18 años o más. Específicamente, si un menor intenta cambiar su año de nacimiento a una edad superior a 18 años, impediremos el cambio como una forma de garantizar que los usuarios no accedan a contenido inapropiado para su edad dentro de Snapchat.
Conclusión y perspectivas de futuro
Siempre nos esforzamos por encontrar nuevas formas de mantener segura a nuestra comunidad, y nos queda más trabajo por hacer. Sabemos que la seguridad en línea es una responsabilidad compartida, que abarca una gran cantidad de sectores y actores. Nos comprometemos a hacer nuestra parte en concierto con los socios de seguridad, incluyendo nuestro Consejo Asesor de Seguridad, los compañeros de la industria tecnológica, el gobierno y la sociedad civil. Desde iniciativas centradas en la tecnología y de concienciación, hasta la investigación y el intercambio de mejores prácticas, colaboramos activamente con organizaciones dedicadas a la protección de los menores en línea. También sabemos que hay muchos problemas complejos y desafíos técnicos en toda nuestra industria, incluyendo la verificación de la edad de los menores, y seguimos comprometidos a trabajar con socios y legisladores para identificar soluciones sólidas para toda la industria.
La protección del bienestar de los Snapchatters es algo que abordamos con humildad y firme determinación. Más de 500 millones de personas en todo el mundo utilizan Snapchat cada mes y, aunque el 95 % de nuestros usuarios afirma que Snapchat les hace sentir felices, tenemos la responsabilidad moral de tener en cuenta sus mejores intereses en todo lo que hacemos. Esto es especialmente cierto a medida que innovamos con la realidad aumentada, que tiene el potencial de contribuir positivamente a la forma en que trabajamos, compramos, aprendemos y nos comunicamos. Aplicaremos esos mismos valores y principios fundacionales a medida que sigamos experimentando con nuevas tecnologías como la próxima generación de realidad aumentada.
A medida que miramos hacia el futuro, la informática y la tecnología se integrarán cada vez más en nuestra vida cotidiana. Creemos que la regulación es necesaria, pero dada la velocidad a la que se desarrolla la tecnología y el ritmo al que se puede aplicar la regulación, esta por sí sola no puede hacer el trabajo. Las empresas tecnológicas deben asumir la responsabilidad y proteger activamente a las comunidades a las que sirven.
Si no lo hacen, el gobierno debe actuar con rapidez para exigirles responsabilidades. Apoyamos plenamente los esfuerzos del Subcomité para investigar estos asuntos y acogemos con satisfacción un enfoque colaborativo para la resolución de problemas que mantenga a nuestra sociedad segura.
Gracias de nuevo por la oportunidad de comparecer hoy ante ustedes y debatir estas cuestiones críticas. Espero con interés sus preguntas.